Saturday, December 23, 2006

Mi libertad…tan grande y poca
Tan ilustre de mí
Inexistente por saber que no soy la única dueña de mi vida
Perfecta porque voy donde quiero y sin reparos
Inmensa porque actúo de acuerdo a mi sentir
Reducida porque en la locura de mis acciones existe la moral,
mi moral
Tan pequeña que no depende completamente de mí lo que suceda hoy o mañana
Tan ilustre de mí
Me deja y no me deja
Me concede y da permiso
bajo mi responsabilidad
Me engaña
Me pierde y me desvía
Pero sigue siendo mía…

Monday, December 18, 2006

Fugaz

"Algunas veces el mundo pierde el sentido por completo. Pierde el sentido en mi, en mi tiempo. Todo es tan efímero (escandalosamente efímero), las risas, el llanto, los amores, las tristezas. Lo intento, juro que intento alargar mis momentos, que mis instantes duren años, y mientras más lo deseo más fugaces se han hecho, tanto que ya ni la risa o el llanto me duran. No puedo dar explicaciones, no estoy en condición de darlas, tan corto ha sido todo que no sé si haya guardado en mi memoria alguno de mis instantes o siquiera si hayan existido."

Monday, December 11, 2006

Ahora soy yo

Si supieras que ésto no empezó girando a tu alrededor,
que poco a poco robaste espacio, atención, tenías que ser tú.
Ahora soy yo quien te busca y pronuncia tu nombre sin obtener respuesta.
Es que me diste toda tu atención y me alejaste,
hoy me las quitas completa y me tienes aquí, tratando de saberte,
de adivinarte y aún así no te puedo encontrar.

Que aprovecho mis soledades para pensar en ti no te imaginas,
que te pienso y te escribo tampoco.
Que quiero tenerte a ratos,
y cuando no, quiero ser tu amiga, tenerte cerca de mí, y no lo sabes.

Si supieras que esto no empezó girando a tu alrededor,
que entre tú y él supiste ganar mi atención y mi curiosidad e inquietud,
que despertaste en mí ganas de hacerte saber quién soy…
Nada giraba en torno a ti.

Tuesday, December 05, 2006

Ayer y Hoy

Increíble como vas por tu camino separado de mí. Irónico como antes no concebía mi vida sin ti. Increíble vernos y actuar como perfectos desconocidos. Irónico como antes nuestras vidas estaban tan juntas, tantos abrazos, tantas miradas que empezaron tiernas, fuertes, largas, ilusionadas, y que terminaron tristes, decepcionadas, enfurecidas, hoy lejanas.

Peor aún es saberte, saber lo que piensas, lo que quieres. No porque quiera borrar en mi vida todo de ti, sino porque siento tu dolor y no sé con qué curarlo, porque te siento solo y no puedo ser tu compañía, porque te siento triste y me sé culpable.

Entonces empiezo la batalla en mi interior. ¿Culpable yo?, ¿Culpable tú? ¿Puedo ser culpable de tu dolor? No. No quiero. No puedo. Perdóname. Es que yo te dije, yo te dije que iba mal, que mis días habían cambiado, que estar a tu lado ya no era igual, que yo misma cambié y me olvidé de mí para dedicarme a ti. Yo te dije que iba mal, dijimos que iba mal. Traté y no pude, no pude más.

¿Cambié lo que estaba mal en mí?, ¿Cambiaste tú?

No quiero saber si logré cambiar para nuestro bien y no me importa pelear por saber si cambiaste tú. Mi conclusión fue que me perdí a tu lado, me olvidé de mí y tal vez te pasó igual, no sé, nunca lo dijiste. Nunca decías nada y siempre quise saber todo. Y hoy ¿qué hago? ¿Por qué estoy aquí si ya nada importa?

El tiempo ya pasó, y pasa, lo nuestro terminó. No sabría decir bien quién eres hoy, aunque sé lo que piensas, he perdido ya algo de tu esencia, de tu sabor, tu ser. Perdóname.