Norteada III (y punto)
Ni distraída ni ausente, ya no.
Ignórame, burlarte, se indiferente, incluso miénteme…lo haces tan bien que hoy no quiero verte ni saber de ti. Y ya sin mucho que decirte, sólo te aclaro que no, hoy no, mañana no…ya no.
Norteada II
Creo que encuentro poco a poco mi rumbo. Todo empieza a clarear, sí, y siento que voy entendiendo, a pasos lentos todavía, los motivos por los que quise (porque sí quise y todavía quiero) perder la noción de ti, de mí, de todo.Entiendo por qué te dejo cuando al acercarte, relajado e indiferente, intentas dañarme con tu roce frío. Entiendo que te dejo y te olvido más, mucho más, cuando descubro, por el recorrer de los escalofríos en mi espalda, tu mirada vigilante, esa mirada tan tuya, esa mirada que desaprueba y controla.
Entiendo, entiendo y vuelvo entonces, vuelvo a mi libertad, la libertad de la que me he hecho dueña al privarme a mí misma de ti.
Sin embargo, para mi pesar o el tuyo…aún no sé que vaya a pensar mañana.