tengo un vecino triste
...y toca el sax porque está solo,
por los que se han ido de su lado,
por ellos que tomaron otros caminos para dejarlo aislado.
Sus lágrimas encuentran un difícil camino en las arrugas cada vez más marcadas en su rostro.
La casa y él caen juntos, entristecen,
observan –desde el suelo- el cielo.
Y si te detienes a verlos un momento dirías que la casa y él son grises,
que la vida ha olvidado desempolvarlos,
que los que se fueron los privaron de ser felices y del ruido,
ese ruido de presencias, tan necesario en la vida para sentirse completo,
porque cuando todo es silencio duele,
porque significa que no hay nadie y si no hay nadie no hay motivos.
El sax suena triste y solitario a lo lejos,
se desahoga sin saber que lo escucho desde mi ventana,
a veces desafina como quien llora como niño,
entona composiciones que incitan a llorar,
y cuando empieza a tocar, me siento en la ventana y lloro con él.
por los que se han ido de su lado,
por ellos que tomaron otros caminos para dejarlo aislado.
Sus lágrimas encuentran un difícil camino en las arrugas cada vez más marcadas en su rostro.
La casa y él caen juntos, entristecen,
observan –desde el suelo- el cielo.
Y si te detienes a verlos un momento dirías que la casa y él son grises,
que la vida ha olvidado desempolvarlos,
que los que se fueron los privaron de ser felices y del ruido,
ese ruido de presencias, tan necesario en la vida para sentirse completo,
porque cuando todo es silencio duele,
porque significa que no hay nadie y si no hay nadie no hay motivos.
El sax suena triste y solitario a lo lejos,
se desahoga sin saber que lo escucho desde mi ventana,
a veces desafina como quien llora como niño,
entona composiciones que incitan a llorar,
y cuando empieza a tocar, me siento en la ventana y lloro con él.
